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José Narro Céspedes debe aclarar préstamo de ocho millones a OSTE

hace 8 minutos
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El diputado federal de Morena, José Narro Céspedes, debe aclarar una transferencia de ocho millones de pesos realizada el 24 de julio de 2026 desde una cuenta bancaria a su nombre hacia Operadora de Servicios Terrestres El Edén, S.A. de C.V. (OSTE). El comprobante SPEI identifica a Narro como ordenante, a la empresa como beneficiaria y registra el concepto “PRÉSTAMO”. El estado de cuenta de OSTE también refleja el ingreso, por lo que existe documentación bancaria del movimiento, aunque todavía deben esclarecerse sus condiciones, autorización y destino.


La operación adquiere relevancia por los antecedentes de conflictos entre transportistas vinculados con OSTE y las disputas por el control de la compañía. Según los antecedentes aportados para la investigación, algunos propietarios de camiones y transportistas que trabajan bajo el esquema de hombre-camión acudieron a Narro para solicitar apoyo ante problemas con su cliente, Grupo Modelo. La evolución posterior de la estructura societaria involucra al diputado y personas cercanas a él, así como a Ramiro Ríos Damazo, quien ocupa un lugar central en la administración y representación de la empresa. Para esclarecer cómo se distribuyó el control deben revisarse el libro de acciones, las actas de asamblea, los acuerdos del consejo y las transmisiones accionarias.


El registro bancario también muestra que, el mismo 24 de julio, a las 15:27:16, ingresó un abono de mil pesos atribuido a Ramiro Ríos Damazo, igualmente bajo el concepto “PRÉSTAMO”. A las 15:51:02 aparece la transferencia de ocho millones de pesos de Narro. La cercanía entre ambos movimientos no demuestra una relación causal ni acredita irregularidades, pero hace necesario que la administración explique quién negoció el financiamiento, quién lo autorizó, cuáles eran sus condiciones y qué facultades tenía cada participante. De acuerdo con los antecedentes societarios proporcionados, no se ha exhibido a la instancia de vigilancia un contrato con las condiciones completas ni se conocen actas protocolizadas que acrediten expresamente la autorización; esto no demuestra que tales documentos nunca existieran.


Las preguntas financieras abarcan la existencia de un contrato firmado, los plazos, intereses, amortizaciones y garantías, si las hubiera; la situación económica de OSTE al momento de recibir el dinero; la necesidad empresarial que justificó la operación y la capacidad de pago sin comprometer el patrimonio social. También deben verificarse las pólizas contables, los comprobantes fiscales, el registro del pasivo y el destino de los recursos. El expediente refiere movimientos posteriores al ingreso del dinero, pero no existe base suficiente para afirmar que esos pagos se cubrieron específicamente con el préstamo sin una conciliación bancaria y contable completa.


Otro punto pendiente es la existencia de recibos atribuidos a OSTE que documentarían entregas periódicas a Ramiro Ríos Damazo, con conceptos relacionados con apoyos al Frente Popular de Lucha de Zacatecas. Antes de establecer montos, frecuencia, destinatarios o responsabilidades, es necesario cotejar los originales, las fechas, las firmas, los conceptos y su registro contable. También debe aclararse qué actividades justificaron esas erogaciones, quién las autorizó, qué comprobantes las respaldan, cuál fue su tratamiento fiscal y si existieron pagos o beneficios para otras personas vinculadas con la administración.


La dimensión política aparece en un mensaje que convoca a una asamblea informativa en la explanada del Congreso del Estado y solicita respaldar a “nuestro máximo líder político”. El texto concluye: “Sigamos juntos y organizados en este proyecto que el día de hoy es oste”. Junto con un volante que identifica a José Narro como convocante de un acto político, el mensaje plantea preguntas sobre la relación entre liderazgo político y empresa, pero no identifica expresamente a Narro como el líder mencionado ni prueba que los accionistas reconocieran colectivamente esa condición. Por ello, deben verificarse el mensaje original, su remitente, los destinatarios y el contexto. OSTE es una sociedad mercantil con accionistas, patrimonio y órganos de gobierno, no una extensión de un liderazgo político.


En materia fiscal y regulatoria, el concepto “PRÉSTAMO” del SPEI no determina por sí mismo el tratamiento definitivo de la operación. Deben analizarse el origen de los recursos, el contrato, los registros de ambas partes, los intereses y las obligaciones aplicables. La Ley del Impuesto sobre la Renta contempla obligaciones de información para determinados préstamos, donativos y premios que superan los umbrales legales, por lo que corresponde verificar si existen obligaciones para el prestamista, la empresa receptora o ambos. También debe determinarse si aplica alguna disposición de prevención e identificación de operaciones con recursos de procedencia ilícita, sin presumir que toda transferencia o préstamo privado constituye automáticamente una actividad vulnerable o una operación ilícita. La revisión debe quedar en manos de especialistas y autoridades competentes.


El caso también se desarrolla en un contexto político relevante: Narro participó en el proceso interno de Morena en Zacatecas y, según los antecedentes aportados, busca la coordinación de los trabajos del partido en la capital. La coincidencia temporal entre sus aspiraciones y la difusión de estos señalamientos no demuestra ocultamiento ni motivación electoral, pero justifica solicitar explicaciones. Para resolver las dudas se necesitan el contrato, las autorizaciones corporativas, la justificación financiera, la conciliación de movimientos, los recibos originales y los documentos contables y fiscales. Narro debe aclarar la transferencia; Ríos Damazo, la actuación de la administración; y los accionistas deben conocer las obligaciones asumidas por OSTE. La exigencia es determinar qué ocurrió con los ocho millones de pesos, sin juicios anticipados ni privilegios políticos.

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